Biblioteca Agroecológia FUNDESYRAM

Seleccione una seccion aqui

ID Tecnologia: 4589 Sistemas Agroforestales


Se deben revertir los procesos de degradación, pero con asistencia técnica a través del gobierno central o local, para generar una nueva visión con sostenibilidad y enfrentamiento del cambio climático.

En la parte baja de una cuenca en Honduras, existía en la década de los 90 un vergel. Su propietario, Elías Salazar, nunca quemaba la maleza de su propiedad. Más bien, se dedicaba a cuidar el medio ambiente. Su vergel, que prácticamente era un paraíso, era visitado por turistas extranjeros. Pero la parte alta de la cuenca estaba totalmente degradada y en una avalancha provocada por fuertes lluvias, la propiedad fue literalmente sepultada, se perdió todo. Don Elías Salazar, murió por la depresión que le causó el impacto. Nunca más se recuperó la finca.

La historia es parte de la realidad que técnicos agrícolas de Honduras y El Salvador no olvida y la comparten cuanta vez pueden.

Una zona del Sur de Honduras, fronteriza con el norteño departamento de Chalatenango de El Salvador, fue por años un lugar donde la quema indiscriminada que los agricultores locales realizaban para “limpiar sus tierras”, predominó bajo la idea de los campesinos que de esa forma ahorraban y producían. Nada más equivocado que eso. La preocupante degradación del suelo que llevó a esa región a experimentar una seria amenaza a la seguridad alimentaria y a la salud de los oriundos, llamó la atención del Programa de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), cuyos representantes en Honduras, tomaron cartas en el asunto.

Reunieron a los campesinos, los concientizaron sobre la urgente necesidad de cambiar las prácticas de limpieza y producción e instauraron en ese lugar  un nuevo sistema: el agroforestal.

El sistema de quema, que los hondureños conocían como “Quesungual”, aparentemente originario del lenguaje lenca de la zona, dio marcha atrás y los agricultores se plegaron a las nuevas técnicas que les permitieron recuperar la fertilidad de la tierra, el entorno boscoso y una producción tecnificada suficiente para retomar la auto sostenibilidad alimenticia.


El Salvador tras los pasos.
En el departamento de Lempira en Honduras, el Quesungual impactó tanto que sus agricultores ya no podían producir ni siquiera maicillo, debido a la quema  que degradó el suelo. Hubo un tiempo de grave sequía y de práctica de quema constante que hicieron desparecer los alimentos.
A raíz de ello, incluso los sacerdotes y líderes comunales de ese departamento, contribuyeron con la concientización y diez años después de ese esfuerzo, las municipalidades de Lempira y otros municipios aledaños,  hicieron una ordenanza para impulsar el cuido del medio ambiente.

En El Salvador, no se ha llegado a esos niveles, pero las quemas hechas por los agricultores y la experiencia de Honduras, no dejan de preocupar a las instituciones gubernamentales o no gubernamentales involucradas con el tema agrícola. En el municipio de Candelaria, por ejemplo, desde hace 15 años ya no hay quemas, la juventud campesina, de hecho, no tienen ni idea de una quema, nunca ha visto algo similar, dicen los técnicos del Programa Salvadoreño de Investigación sobre Desarrollo y Medio Ambiente (Prisma), Ileana Gómez y Elías Escobar.
Ambos impulsan un esfuerzo denominado Agroforestería para la Biodiversidad financiado con fondos de la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID) de los Estados Unidos,  destinado al tema de la biodiversidad. Gómez y Escobar, señalan que  el Centro Internacional de Agricultura Tropical, CIAT, Prisma, el Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia, coordinan el programa adaptado a la realidad de El Salvador.

La explotación agrícola salvadoreña sigue utilizando la quema en todo el país, pero el municipio de Las Vueltas, en Chalatenango, ha sido escogido para un plan piloto que buscará demostrar que la quema es más dañina que beneficiosa para los agricultores.

“Son seis tratamientos y cinco parcelas, que en total hacen 30 parcelas, las que se van a intervenir”, explica Escobar.
Tratamiento se le llama al experimento. El primero de ellos son las tierras donde se practicará la iniciativa: en estas se realiza la agricultura tradicional  de roza, tumba quema y uso de agroquímicos, esas tierras se convertirán en “el testigo” de la intervención; otro tratamiento se refiere al hecho de convertir la tradicional producción al sistema agroforestal; un tercer tratamiento  es el bosque, existe una parcela de bosque que servirá para estudios de suelo, biodiversidad, fertilizante y erosión y, finalmente, está el tratamiento que muestra cómo convertir el bosque a sistema agroforestal.

Esta iniciativa se realizará en la mancomunidad de la Montañona, formada por los municipios de Ojos de Agua, El Carrizal, Comalapa, La Laguna, Concepción Quezaltepeque, Chalatenango y Las Vueltas, pero luego se extendería a todo El salvador, continuándolo  prioritariamente en Cinquera, Suchitoto y el Bajo Lempa.

Detalles de Tecnologia
Autor Ileana Gómez y Elías Escobar
Institución que publica: Equilibrium periódico virtual
Título del Documento: El Salvador adoptará sistema agroforestal para proteger los recursos naturales
Link Ver documento Original
Institución o Persona que elaboró la síntesis: Equilibrium periódico virtual
Páginas 1-2
Idioma Español
Email: direccion@periodicoequilibrium.com
Teléfono
Localidad El Salvador - Honduras