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ID Tecnologia: 4497 Manejo de Suelo y Agua

La putrefacción es la descomposición de la materia orgánica muerta en partículas más pequeñas, lo cual ayuda a liberar nutrientes y carbono requeridos por las plantas y los microorganismos.

La descomposición convierte esos materiales muertos en materia orgánica, nutrientes inorgánicos y CO2. El proceso implica una serie de reacciones físicas y químicas integradas llevadas a cabo por gran variedad de organismos que habitan en el suelo, enzimas, sustancias químicas y procesos físicos.

Esta descomposición limita la cantidad de carbono que puede ser almacenado dentro de un ecosistema, permitiendo que los materiales estén disponibles para otras funciones y procesos importantes para el ecosistema, tales como la producción vegetal (esencial para el depósito de carbono forestal).
Los incrementos en la tasa de descomposición pueden crear impactos adicionales en el ciclo de carbono global, al aumentar la disponibilidad de nutrientes para las plantas en crecimiento e incrementar la liberación de CO2 a la atmósfera.

Por lo tanto, es importante entender la descomposición y la forma en la que se puede controlar su impacto en el ciclo de carbono, así como otros impactos potenciales que pueden llegar a afectar el ecosistema.

Control de las tasas de descomposición.

Temperatura.  Estudios han demostrado que los aumentos en temperatura producen incrementos a corto plazo en las tasas de reacción química. De manera indirecta, las temperaturas más elevadas también aumentan la evapotranspiración (ET), la cual puede inhibir la capacidad de los sustratos para interactuar con enzimas extracelulares y la biota (conjunto de especies de plantas, animales y otros organismos en un área determinada) dependiente del agua y los micrositios de reacción.
La mayoría de los estudios coinciden en que el efecto del aumento de temperatura es de corta duración y produce cambios relativamente pequeños en las tasas de descomposición. No obstante, si estos cambios se multiplican a nivel global, podrían traducirse en cambios importantes en el ciclo de carbono.

Calidad y cantidad del sustrato. La variedad de sustratos que abunda en el suelo, así como sus cantidades tienen un impacto importante en la duración y la tasa de descomposición. Los sustratos de carbono fácilmente digeribles — también conocidos como carbonos lábiles — se descomponen más rápido que los sustratos de carbono más complejos.

Los sustratos de carbono lábil pueden aumentar la tasa de descomposición gracias a que sus estructuras químicas sencillas requieren menos energía para realizar la descomposición.

Las formas de carbono más complejas llevan mucho más tiempo, ya que requieren mayores cantidades de energía. En algunos casos, ciertas formas de carbono (p. ej. humus) rara vez se descomponen — si es que llegan a descomponerse —, permitiendo que se acumule en el suelo a lo largo del tiempo. Por lo tanto, cuando la concentración de los sustratos de carbono complejos es alta, las tasas de descomposición tienden a ser más lentas.

Detalles de Tecnologia
Autor Sabrina Kleinman
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Páginas 1-2
Idioma Español
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Localidad México